Estos padres suecos quisieron ponerle Brfxxccxxmnpcccclllmmnprxvclmnckssqlbb11116 a su hijo

Elegir el nombre de un nuevo bebé, es una de las decisiones más importantes que cualquier padre o madre tiene tomar. Se trata del apelativo que la acompañara durante el resto de su vida, y con el que habrá de figurar en varios documentos importantes; desde el acta de nacimiento hasta el carné de conducir. No obstante, pareciera que el matrimonio formado por Elizabeth Hallin y Lasse Diding, en Suecia, no se detuvo a pensar mucho en estas circunstancias.

Estos padres suecos quisieron ponerle Brfxxccxxmnpcccclllmmnprxvclmnckssqlbb11116 a su hijo

Este par de progenitores protagonizaron un caso en 1996, que hasta hoy es tenido como uno de los más ridículos y polémicos de su país.

Todo comenzó cuando ambos declinaron llevar ante el Registro Civil a su hijo Albin, para darlo de alta como haría cualquier persona en su lugar. A ellos no les parecía correcto que “el gobierno se metiera demasiado en la vida de sus ciudadanos”.

Esto conllevó a que recibieran una multa de 5,000 coronas suecas, tras lo cual decidieron por fin registrar al niño. Pero no con cualquier nombre.

Quisieron que figurara en su acta como “Brfxxccxxmnpcccclllmmnprxvclmnckssqlbb11116”, un nombre rarísimo e impronunciable que según ellos, estaba relacionado con una experiencia que habían vivido mientras estaban embarazados y vivían de acuerdo con los preceptos de la patafísica, una corriente que se basa en el surrealismo y la excepción.

Afortunadamente, el estado no admitió que el niño se llamara de esta manera, por lo que tuvieron que volver a intentar. La segunda vez que comparecieron ante el registro civil, quisieron ponerle a Albin el nombre de “A”.

Como no funcionara de nuevo, los Diding tuvieron que apegarse a las reglas de la institución y finalmente, registrar al bebé con su verdadero nombre.

A pesar de todo, aún hay quienes piensan que tenían derecho de llamar a su hijo como deseaban.

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