Extraterrestre pidió construir una pirámide a un campesino mexicano y la hizo

Muchas personas aseguran haber visto OVNIS, naves y todo tipo de cosas raras en los cielos, pero hay muy pocas historias como la que nos cuenta Raymundo Salomón Corona Villareal, un campesino que tiene una historia de lo más interesante.

Raymundo asegura que construyó la pirámide justo en ese lugar debido a que un extraterrestre se lo pidió. Él asegura que dicho ser le dijo: “Esta pirámide no debe de moverse ni con los vientos ni con los vendavales. Siempre debe de estar erguida hacia arriba, ya que desde arriba emanan todas las cosas que son buenas”.

Raymundo proviene de una familia de campesinos que reside en Coahuila, México, y asegura que cuando tenía 33 años de edad y acababa de convertirse en padre de una hermosa niña sostuvo la plática con el ser que bajo del cielo. Asegura que no entendía todo de lo que él le hablaba, “había cosas que no alcanzaba a comprender”, comenta.

“Recordé que los indios de aquí aseguraban que sus sacerdotes hablaban con los dioses, entonces me dije a mi mismo: Estos deben de ser los dioses al que los indios se referían”, comenta Raymundo.

Raymundo asegura que misterioso que venía del espacio le dijo:
“No soy ningún dios, soy un hombre igual que tú, la misma importancia que tú tienes, es la que yo tengo. Te cuento que el ser que formó esta nebulosa, formaba universos cuando hablaba, al igual que cuando tú hablas”, seguía: “Quiero que tu fe sea como esta pirámide, siempre hacia lo alto. Este templo con forma de pirámide será de piedra. Por esa misma razón tu fe nunca se debe de quebrantar”.

Después de platicar por algunos momentos, Raymundo le preguntó su nombre, a lo que el ser respondió: “No te diré mi nombre hasta que tomes conciencia. Muchos te difamaran o se burlaran de ti. Van a decir que estás loco o que estabas ebrio e imaginaste todo esto. Pero yo te dio que el nombre de una persona representa algo mucho más allá de su cuerpo, que su espíritu y que su alma. Este es la mera esencia que habita en el nombre. Así que algún día te diré mi nombre”.

Como es normal, Raymundo tenía muchas dudas y muchas preguntas, así que a continuación decidió preguntarle: ¿De dónde eres? A lo que el hombre: “Preocúpate más por ti, no de dónde vengo. Pero te diré, vengo de la constelación de Orión, de un lugar que se llama Nefilin. Es 20 veces más grande que la tierra y en realidad tenemos muchas similitudes con los seres humanos”.

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