Poco antes de morir, esta anciana escribió quién era realmente. Cuando su enfermera encontró su nota, se quedó sin palabras

La vejez es una etapa que desafortunadamente no todas las personas pueden vivir con dignidad. Muchos de nuestros ancianos terminan abandonados en casas de asilo (en el mejor de los casos), sin que nadie se pregunte que es lo que sienten o si son realmente felices. Siempre damos por sentado que porque les queda poco tiempo, nada importa realmente lo que hagan.

reflexiones sobre la vejez y los ancianos

La anciana de esta historia es el vivo reflejo de lo que muchos de ellos padecen. Dejada al cuidado de unas cuantas enfermeras por sus hijos, pero ya sin recibir ninguna visita de parte de su familia, murió no sin antes escribir una carta en la que revelaba su verdadera identidad a sus cuidadoras:

Una niña de 10 años de edad que alguna vez tuvo padres y hermanos que la querían.

Una chica de 16 años que antes soñó con encontrar el amor.

Una joven de 20 que se casó enamorada y todavía recuerda los votos matrimoniales que hizo con amor.

Una mujer de 25 que formó su propia familia, con sus propios hijos y tuvo un hogar feliz.

Una persona que a los 30 años se dio cuenta de que ellos crecían rápido y creyó que sus lazos durarían.

Una mujer madura que a los 40 los vio irse de la casa y a los 50 volvió a jugar con sus nietos. Que vio morir a su marido y envejeció hasta que finalmente, no pudo valerse por sí misma y tuvo que ser encargada a unas enfermeras, que solo veían en ella a una vieja torpe y malhumorada.

Nunca nos ponemos a pensar en que todos nuestros ancianos alguna vez fueron jóvenes y tienen demasiadas historias que contar; y que detrás de sus arrugas todavía lo siguen siendo, pero a veces se van cargando con demasiada tristeza.

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