Esta enfermera pensó que nadie la veía, pero la madre se dio cuenta y no se pudo quedar callada

El cáncer es una de las peores enfermedades que pueda existir, sobre todo si son los niños quienes la padecen.

Cuando Shelby y Jonathan se dieron cuenta de que su hija Sophie estaba enferma, pensaron que solamente tendría alguna alergia ya que tenía dificultad para respirar. Cuando el médico la revisó primero pensó que tal vez tenía asma pero por desgracia era algo peor.

Al principio los médicos decidieron realizarle una prueba de alergia para saber qué le causaba malestar, pero al parecer no tuvieron tiempo para realizarla.

Esta enfermera pensó que nadie la veía, pero la madre se dio cuenta y no se pudo quedar callada

En una ocasión Sophie dejó de respirar.

Sin pensarlo, Shelby y Jonathan rápidamente llamaron a una ambulancia para llevar a su hija al hospital.

Cuando llegaron al hospital los médicos la revisaron y confirmaron que no se trataba de ninguna clase de alergia, ni siquiera de asma, sino que era algo mucho peor. La pequeña Sophie había sido diagnosticada con linfoma de células T. Cáncer.

Esta enfermera pensó que nadie la veía, pero la madre se dio cuenta y no se pudo quedar callada

Desde que Sophie fue diagnosticada con cáncer, ha pasado varios meses en el hospital recibiendo tratamientos y quimioterapias. A pesar de que ha luchado mucho contra la enfermedad, esta se ha esparcido por su cuerpo.

Sin embargo, las quimioterapias no han afectado su capacidad para caminar, hablar, utilizar las manos y comer, próximamente se le realizará una nueva operación por lo que se le está preparando.

Shelby es una mujer muy atenta a su hija, siempre está a su lado para cualquier situación que se presente. Lo único que le interesa es verla recuperada.

Los padres de esta pequeña han creado una página en internet para que sus familiares y amigos estén informados sobre la salud de Sophie. Esta página llamada Sophie The Brave (Sophie la valiente) ya tiene más de 15, 000 seguidores, ya que no sólo sus familiares y amigos están atentos a la enfermedad de esta pequeña sino miles de personas más.

Esta página ha sido muy bien recibida por los usuarios de internet, sobre todo un post que colocó Shelby ahí y con el que muchas madres que tiene hijos enfermos se sintieron identificadas, refiriéndose a las enfermeras y el personal que ha cuidado a su pequeña Sophie.

Esta enfermera pensó que nadie la veía, pero la madre se dio cuenta y no se pudo quedar callada

Esto fue lo que escribió la mamá de Sophie:

“Todos los días estoy sentada en el mismo sofá y los observo, ustedes hacen lo posible por pasar desapercibidos y tratan de que nadie se de cuenta. Miro como sus caras se encogen cuando ella los observa y sus lágrimas ruedan por sus mejillas. Con sutileza tratan de calmar sus miedos y la ayudan a vencerlos. Antes de quitarle las gasas o pincharla, ustedes dudan un momento, se sensibilizan y piden perdón por hacerlo.

Miro esas pulseras que tienen en sus brazos y sus estetoscopios, uno por cada niño que han cuidado y amado. Miro como consuelan a los padres que lloran por recibir malas noticias o por ver a sus hijos en dicho estado. Cómo soban su cabeza calva y la acobijan. Cómo hacen todo al mismo tiempo, trabajar en el computador mientras le dan amor a un niño que no cuenta con sus padres en ese momento, miro su gran esfuerzo.

Postergan incluso hasta los acontecimientos más importantes de su vida por poner todo su tiempo y atención en el cuidado de niños enfermos o a punto de morir. Sin importar lo que ocurra dentro de las habitaciones, ustedes entran con una sonrisa que contagia al que sea, incluso entran con los que no son sus pacientes, mi Sophie no lo es y aun así la visitan. Hacen todo lo posible porque ella esté bien, si requiere al médico, sangre o algún medicamento, hacen lo necesario para que lo tenga. Nos revisan a ambas aun cuando yo tampoco soy su paciente, incluso son capaces de escucharme hablar cuando tienen un sinfín de ocupaciones… eso es amor hacia su labor.

Los miro y todos los miramos. Ni las cartas, ni las flores ni los obsequios pueden expresar todo nuestro agradecimiento y afecto que les tenemos. Son una bendición para nosotros a diario. Sin ustedes nuestro día a día no sería igual. Madres como yo se enloquecerían sin ustedes. Ustedes son la esperanza de que nuestros hijos tengan un mejor mañana y sin ustedes, esta lucha sería imposible. Mil gracias por todo.“

Este mensaje ha recibido más de 27,000 “me gusta” pero esto es poco a comparación del homenaje que se les tiene que dar al personal del hospital. Un estupendo trabajo.

Esta enfermera pensó que nadie la veía, pero la madre se dio cuenta y no se pudo quedar callada

Hace poco la familia recibió una gran noticia, tal parece que el cáncer de Sophie ha desaparecido, sólo esperamos que se recupere pronto y que esto sólo sea un amargo recuerdo.

Comparte esto con tus amigos para que también conozcan a la pequeña Sophie y por lo que ha pasado, además para reconocer el increíble trabajo que hace el personal de los hospitales.

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