No podían concebir y acudieron al médico, ahí descubrieron una verdad que les dejó en shock…

Un matrimonio de Jackson, Mississippi, ha tenido que afrontar la más dura verdad. Todo comenzó cuando después de casarse, intentaron quedar embarazados, un proceso para el cual tuvieron problemas.

Preocupados, decidieron recurrir a una clínica de fertilidad para formar una familia. Allí les hicieron varios exámenes, que incluían la realización de pruebas de ADN.

No podían concebir y acudieron al médico, ahí descubrieron una verdad que les dejó en shock…

El doctor no podía creer lo que veía al concluirlas. Ambos pacientes eran hermanos mellizos; pero no estaban enterados de ello ya que cuando eran bebés, los dos habían sido adoptados por familias distintas.

A ninguna de ellas se le hizo saber que sus hijos adoptivos tenían un hermano y hermana respectivamente.

Si bien a los dos les parecía curioso haber nacido el mismo día y tener cierto parecido físico, jamás se les ocurrió pensar que podrían tener lazos de sangre. Enterarse de su parentesco en la clínica fue un suceso traumático.

“La mujer me suplicó que le dijera que se trataba de una broma”, relató el médico que los atendió, “ojalá lo hubiera sido, pero merecían saber la verdad. Aunque era una cuestión delicada, debía discutirla con ambos. Cuando les pregunté si sabían que eran mellizos, solo comenzaron a reír”.

Al indagar más sobre el asunto, la pareja descubrió que sus verdaderos padres habían muerto en un accidente automovilístico. Entonces crecieron sin saber que tenían un mellizo, se conocieron en la Universidad y se enamoraron. Fue un gran fallo del sistema de adopciones.

Hoy, ambos están considerando si deberían seguir juntos o separarse, ya que las uniones entre hermanos son ilegales en su estado.

Sin duda este es un caso que hará que las autoridades a cargo de los niños sin familia, vigilen con más cuidado cuanta información dar al momento de entregarlos con sus padres adoptivos. Hay cosas que no se deberían de omitir.

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