Poezenboot, una casa flotante para gatos en Ámsterdam

Existen muchos refugios que dan albergue a los gatos sin hogar en el mundo, pero ninguno de ellos es tan original como el que te puedes encontrar en el canal Singel n° 38 de Ámsterdam, en Holanda.

Aquí, a pesar de ser famosos por tenerle miedo al agua, los adorables felinos han encontrado un hogar confortable y cuya popularidad se ha regado como la pólvora entre los turistas.

Poezenboot, una casa flotante para gatos en Ámsterdam

Se trata del Poezenboot, una casita flotante que se haya suspendida en la orilla, y cuyo acceso es libre para todo el mundo. Los amantes de los mininos la aman tanto por su noble labor, como por sus tiernos inquilinos.

Poezenboot, una casa flotante para gatos en Ámsterdam

La historia del refugio se remonta al año 1966, cuando una holandesa llamada Mevrouw van Weelde, decidió rescatar de las calles a una gatita embarazada, que más tarde daría luz a cinco peludos bebés. Cuando las personas supieron de su afición por estos animales, empezaron a llevarle más gatos sin hogar, por lo que ella decidió construirles un buen albergue.

Poezenboot, una casa flotante para gatos en Ámsterdam

Para ello se sirvió de una barca que estaba en el canal antes mencionado, pero cuando esta se quedó pequeña, fue que mando construir la casa que hoy en día, es el orgullo de muchos animalistas.

Poezenboot, una casa flotante para gatos en Ámsterdam

La construcción dispone de su propia recepción, una pequeña terraza lateral y el salón en donde viven varios gatos, con sus comederos, camas, postes para rascar y demás juguetes. Todos son muy mimosos y la gente que los visita puede jugar con ellos y acariciarlos gratis, pues la entrada no se cobra.

Poezenboot, una casa flotante para gatos en Ámsterdam

Eso sí, los encargados esperan que al menos se le brinde apoyo con un donativo o comprando alguno de los suvenires que se venden en Poezenboot. Si alguna vez estás de paseo por Ámsterdam y adoras a los gatitos, no dejes de pasarte por aquí.

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