Tatuadores presos de la Ciudad de México hacen bolsos y carteras de alta calidad

El objetivo principal de las prisiones y reclusorios debe de ser preparar a esas personas para que cuando salgan de ahí sean personas nuevas que hayan encontrado un oficio y que no tengan la necesidad de recurrir al crimen o la violencia de nuevo. Pero lamentablemente este no es el caso de todos los reclusorios y prisiones.
Tatuadores presos de la Ciudad de México hacen bolsos y carteras de alta calidad

Pero gracias a una fundación Prision Art México, los prisioneros del Reclusorio Norte de la Ciudad de México y de otros cuatros reclusorios tienen la oportunidad de hacer algo de provecho mientras cumplen su sentencia.

Este es el caso de Edgar, un tatuador que está cumpliendo su condena en el reclusorio, pero que gracias a una fundación, él y otros 200 prisioneros son capaces de hacer diseños en papel, los cuales, son usados en carteras y bolsos que se venden en más de 5 boutiques de México a un precio incluso superior a los $500 dólares.

Edgar afirma que gracias a los diseños que hace se siente libre a pesar de que esté cumpliendo una condena, ya que por medio de los diseños que hace se siente libre por dentro.

Los diseños, además de servir como parte de una terapia, les permite a los presos hacer algo de dinero para que lo puedan compartir con sus familiares y para pagar algunos de los gastos que tienen dentro de la prisión. La cantidad de dinero que genera Edgar es más elevado que algunos sueldos, ya que ha llegado a ganar hasta $800 dólares al mes, que son alrededor de 13 mil pesos mexicanos.

Tatuadores presos de la Ciudad de México hacen bolsos y carteras de alta calidad

Así, Edgar ya no representa un costo para su familia, sino todo lo contrario, ya que gracias al dinero que gana puede ayudar a mantener a su familia mientras él esta ausente cumpliendo su condena.

Los presos mexicanos que hacen carteras de lujoPrison Art México convierte a tatuadores presos en diseñadores de bolsos exclusivos.

Posted by AJ+ Español on Martes, 29 de marzo de 2016

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