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Nadie cede un asiento a pasajero ciego – pero su perro guía da una gran lección a los humanos

Las grandes ciudades parecen ser el caldo de cultivo perfecto para las actitudes individualistas y grises.

Escudados bajo el manto del anonimato, algunos seres humanos se deshumanizan y se olvidan de ayudar al prójimo. Basta con mirar a otro lado, a la pantalla del móvil, como si la desgracia ajena no fuera con ellos.

Eso es lo que le sucedió hace poco a un pasajero ciego llamado Amit Petel, quien se subió a un vagón de ferrocarril en Londres. Sorprendentemente, todos los asientos para discapacitados estaban ocupados por personas perfectamente sanas.

Nadie cede un asiento a pasajero ciego – pero su perro guía da una gran lección a los humanos

Nadie se inmutó para cederle un asiento…

Amit Petel tiene 39 años y perdió la vista hace 5 tras sufrir una hemorragia en sus ojos. Desde entonces, su perra Kika le acompaña para ayudarle a orientarse por la ciudad de Londres, donde vive.

Según reporta el diario Metro, ese día Amit y su perrita guía se subieron al tren. Era un día lluvioso y estaba lleno, pero caminaron hasta la zona donde sabían que hay asientos para discapacitados.

Nadie cede un asiento a pasajero ciego – pero su perro guía da una gran lección a los humanos

Al llegar, dio la orden a su perra para que encontrara un asiento, pero estaban todos ocupados por personas que no eran para nada discapacitadas.

A pesar de ello, nadie se dignó a levantarse para cederle un lugar.


El suelo estaba resbaladizo y era difícil tanto para Amit como para Kika mantener el equilibrio.

El joven tuvo que viajar todo el trayecto pegado a las puertas, tratando de mantenerse en pie y con Kika al lado apoyándole.

Amit tiene una cuenta de twitter para él, pero también una a nombre de Kika. En esta ocasión, decidió usar la cuenta ficticia de su perrita para denunciar lo sucedido .

Nadie cede un asiento a pasajero ciego – pero su perro guía da una gran lección a los humanos

Amit publicó fotografías donde se puede ver a la gente ocupando los lugares para discapacitados.

Pero la que más comentarios ha generado fue la foto de su perrita Kika, enormemente decepcionada por no ser capaz de encontrar un sitio para su dueño.

Es intolerable que la gente fuera tan egoísta como para no ayudar a este pobre chico ciego, que ya tiene bastante con enfrentar su ceguera.

Nadie cede un asiento a pasajero ciego – pero su perro guía da una gran lección a los humanos

Muchos se han mostrado indignados con la actitud de los pasajeros, nadie tuvo la amabilidad de ayudarle.

Por favor, tomémonos esto como una gran lección. Si vemos a alguien con discapacidad, siempre tenemos que cederle el asiento en un transporte público. Y si ves que la gente no lo hace. ¡No te quedes callado! Compártelo si estás de acuerdo.

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Cajera se burla de anciana en la tienda – la brillante réplica de la abuela la deja sin palabras

Las viejas generaciones contribuyeron tanto en su día. Han vivido distintos periodos y, por supuesto, entienden bien cómo han cambiado las cosas a lo largo del tiempo. Un resultado de esto es que ellos tienen una valiosa experiencia frente a los más jóvenes.

Desafortunadamente, éste no es un hecho que siempre se respeta. Los jóvenes a veces piensan que saben más que sus mayores, sin pensárselo mucho. Esto es exactamente lo que pasó con una anciana cuando fue a pagar su compra con la cajera en un supermercado. Su conversación se ha hecho viral y ha sido compartida en Facebook 1,5 millones de veces. No es difícil ver el porqué.

Cajera se burla de anciana en la tienda – la brillante réplica de la abuela la deja sin palabras

No está claro si ésta es una historia de ficción o si su origen se ha perdido en los anales de Facebook. Para mí, de dónde procede es irrelevante teniendo en cuenta el contenido.

En cualquier caso, empieza con una anciana acercándose a una mujer que va a empacar su compra. La cajera le pidió que trajera sus propias bolsas a la tienda porque “las bolsas de plástico no son buenas para el medioambiente”.

La anciana se disculpó y trató de explicarse: “No teníamos esta ‘cosa verde’ en el pasado’.

En lugar de aceptar esta respuesta, la cajera siguió: ‘Ese es nuestro problema hoy. Tu generación no se preocupaba lo suficiente por nuestro medioambiente para las futuras generaciones’.

Fue entonces que la señora reaccionó con sorpresa. Su respuesta es algo que todos deberían leer y entender.

La anciana decidió que no iba a aceptar más reprimendas y dijo:

‘En aquellos tiempos, devolvíamos las botellas de leche, las botellas de soda y las botellas de cerveza a la tienda. La tienda las enviaba a la planta para que las limpiaran, esterilizaran y las rellenaran, así se podían usar las mismas botellas una y otravez. Así que realmente se reciclaban. Pero no teníamos esa ‘cosa verde’ en aquellos tiempos’.

Ella continuó: ‘Las tiendas de alimentos embolsaban nuestra compra con bolsas de papel que reutilizábamos para numerosas cosas. La más común más allá de como bolsa de basura era usar estas bolsas marrones de papel para cubrir los libros de la escuela. Esto se hacía para asegurarse de que la propiedad pública (los libros que nos proporcionaban para la escuela) no resultara dañada por nuestras travesuras. Entonces podíamos personalizar nuestros libros con las bolsas de papel marrones. Pero, qué mal que no teníamos esa ‘cosa verde’ entonces”.

Cajera se burla de anciana en la tienda – la brillante réplica de la abuela la deja sin palabras

La cajera retrocedió, pero la mujer siguió hablando.

‘Entonces teníamos una televisión, o radio, en la casa. no una TV en cada habitación. Y la TV tenía una pequeña pantalla del tamaño de un pañuelo (¿Los recuerdan?), no una pantalla del tamaño del estado de Montana. En la cocina molíamos y mezclábamos a mano porque no teníamos máquinas eléctricas que lo hicieran todo por nosotros. Cuando empacábamos un objeto frágil para enviarlo por correo, usábamos periódicos viejos, no espuma o plástico con burbujas. Entonces, no quemábamos gasolina o encendíamos un motor para cortar la hierba. Usábamos un cortacésped a tracción humana. Nos ejercitábamos trabajando así que no necesitábamos ir a un gimnasio y correr en una cinta que usa electricidad. Pero tienes razón, no teníamos esa ‘cosa verde’ entonces.

Llegados a este punto, otro cajero abrió una cola en otro carril. Sin embargo, la anciana aún no había terminado.

Ella insistió: “En aquel entonces lavamos los pañales de bebé porque no teníamos del tipo que se tira. Secábamos la ropa en una línea, no en una máquina que consume energía y quema hasta 220 voltios. El viento y la energía solar realmente secaban nuestra ropa en aquellos días. A los niños les regalaban ropa de sus hermanos o hermanas, no siempre ropa nueva.

“En aquel entonces, la gente tomaba el tranvía o un autobús y los niños montaban sus bicicletas a la escuela o caminaban en lugar de convertir a sus madres en un servicio de taxi de 24 horas en el SUV o furgoneta de $ 45,000 de la familia, lo que costaba una casa entera antes de la ‘cosa verde’”.

Entonces la anciana finalmente alcanzó su crescendo:

“¿No es triste que la generación actual se lamente de lo derrochadores que nosotros, los viejos, éramos simplemente porque no teníamos la ‘cosa verde’ en aquel entonces?”

Naturalmente, el cajero se quedó sin palabras. La anciana empacó sus propios productos y abandonó la tienda. Estoy seguro de que la joven empleada lo pensará dos veces antes de discutir con la generación anterior en cuanto a conciencia ambiental se refiere. Las personas más jóvenes a menudo piensan que saben más y, aunque a veces ese sea el caso, siempre es importante escuchar a las personas mayores que han visto y hecho cosas que sus contrapartes más jóvenes no han hecho.

¡Por favor, comparte esta historia si estás de acuerdo y piensas que la anciana dio la respuesta perfecta!

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Adolescente se burla de compañeros “pobres”– entonces su madre le da una lección que no olvidará jamás

Estamos en una sociedad enferma que juzga a los demás por cómo visten o, por ejemplo, por qué tipo de auto conducen.

Es un mensaje que nos llega a través de los medios de comunicación, que determina muchos de nuestros actos y que irremediablemente acaba siendo absorbido por los más jóvenes.

Por eso una madre vio con mucha preocupación que su hijo empezara a juzgar y criticar a aquellos compañeros que no vestían ropa de marca o que compraban sus prendas en tiendas de bajo costo como la cadena Goodwill.

Para evitar que su hijo se convirtiera en un hombre superficial decidió darle una importante lección.

Cierra Forney tiene un hijo de 13 años y hace un tiempo se dio cuenta de una actitud de su hijo que no le gustaba nada.

Su hijo adolescente se burlaba de los compañeros de escuela que compraban en tiendas como Goodwill.

Esta madre quiere que su hijo se convierta en un hombre respetable y responsable y no iba a permitir que criticara a los demás por no contar con suficientes recursos o que se creyera mejor que otros por tener una mejor condición económica.

Por este motivo, decidió aplicar a su hijo un castigo que le diera una buena lección. Además, colgó su foto en Facebook explicando en qué consistió su táctica “pedagógica” con su hijo.

Adolescente se burla de compañeros “pobres”– entonces su madre le da una lección que no olvidará jamás

El post decía lo siguiente:

“Así que últimamente, mi hijo de 13 años ha estado actuando un poco…con derechos. Actúa como si fuera demasiado bueno para comprar en Wal-Mart o hace comentarios sarcásticos sobre los niños de la escuela que compran en Goodwill y bastantes otras cosas. No tolero eso. Hoy, se llevó 20 dólares de su propio dinero a Goodwill para comprar ropa que usará toda la semana en la escuela. Lo que sea que encuentre es lo que tendrá que ponerse. Él no está contento y derramó algunas lágrimas, pero creo firmemente que en 15 años mirará hacia atrás y se reirá el día en que su mamá lo hizo comprar en Goodwill. Quiero enseñar a mis hijos que el dinero no lo es todo y que si tienes que degradar a otras personas debido a dónde compran, entonces tú también comprarás allí. Nota al margen, ¡me encanta Goodwill!

Desde luego, a este adolescente no se le va a olvidar esta lección que le dio su madre en la vida. ¡Ojalá de resultado y deje de mirar a los demás por encima del hombro sólo por cómo se visten!

Por favor, comparte esto si también te gustó la táctica de esta madre para hacerle entender que la gente no vale por la ropa que viste.

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Adolescente pasa por desconocido en pasillo del supermercado, mira su espalda y toma el teléfono de inmediato

Cuando Karen Aguayo y sus amigos estaban comprando en un tienda local de Costco en Arizona, se fijaron en un hombre que estaba en uno de los pasillos de la tienda.

El hombre iba con un carrito compra eléctrico, como muchos otros clientes.

Pero no era el carro lo que hizo que se fijaran en él – había algo más que se vio de forma clara cuando los jóvenes se fijaron en la espalda del hombre.

Y en el momento en el que la mujer leyó lo que decía en la parte de atrás de la camiseta del hombre – Karen entendió que tenía que hacer algo.

El hombre, Robert Duran, de 67 años de edad y su mujer se han acostumbrado a la atención que la camisa les brinda.

Por lo general, suelen ignorar todas las miradas curiosas, pero definitivamente están dispuestos a hablar con todos los que se les acercan y tienen opiniones sobre el mensaje.

A simple vista, la camisa se ve como una prenda cualquiera, negra con letras blancas. Pero cuando lees lo que Robert y su esposa imprimieron en ella es imposible no emocionarse y sentir curiosidad.

Su máximo deseo era que alguien como Karen viera la camiseta e hiciera lo que no todos pueden hacer.

Robert padece insuficiencia renal y necesita diálisis tres veces por semana, cuatro horas seguidas.

Finalmente lo pusieron en lista de espera para un trasplante de órgano, después de que un médico le diagnosticara insuficiencia renal crónica avanzada, en la etapa 5.

Cuando Karen y sus amigos leyeron en la camiseta de Robert, decidieron pararlo y hacerle algunas preguntas.

Y esto es lo que dice en la camiseta de Robert:

“Necesito a alguien pueda donar un riñón”. Grupo sanguíneo B +. Pregúntame cómo”.

Karen sentía que debía hacer algo y subió una foto en internet. De alguna manera, sintió que era su deber ayudar a Robert a encontrar un donante.

El resultado ha sido abrumador; muchos se han puesto en contacto con Robert y la publicación de Karen se han compartido más de 260.000 veces.

Ella comenta a AZCentral:

”Cuando leí el mensaje de la camiseta sentí algo en mi corazón… y decidí publicar una foto en las redes sociales porque entendí que alguien podría donar su riñón o quizá solo compartir la publicación para encontrar un donante”.

Parece que no solo Robert es la única persona en Arizona que está esperando encontrar un donante adecuado.

Más de 2100 personas necesitan un nuevo órgano, nos cuenta la red de donaciones de Arizona. Muchos están esperando para un transplante de órgano.

En este momento, no es necesariamente la diálisis o los efectos secundarios de la enfermedad lo más difícil para Robert y su familia. La parte más difícil es la espera.

Robert reconoce a AZCentral que su esposa ha tenido momentos difíciles. Cada vez que suena el teléfono, todo queda pendiente de un hilo. ¿Llamarán finalmente para decir que finalmente tienen un donante?

Puede salvar la vida de Robert

”Le rompe por dentro a ella”, cuenta Robert.

Robert nunca hubiera creído que un simple viaje a un supermercado pudiera conducir a un encuentro que a lo mejor le salva la vida.

La vida está llena de inesperados momentos y este fue definitivamente uno de ellos. Para Robert, Karen y sus amigos son “santos”

”Fuerzas mayores me enviaron a estos adolescentes para conocerlos”.

Mientras espera que su ángel en la tierra lo salve, con un riñón compatible, Robert anima a todos a considerar donar sus órganos.

¡Y hasta que Robert encuentre algún donante, podemos seguir ayudando compartiendo su deseo!