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Limpiar la casa puede ser tan malo como fumar 20 cigarros al día

Mucho se ha dicho sobre como fumar puede afectar nuestros pulmones, la mayoría de las veces de manera irreversible. No obstante, un estudio de Noruega acaba de revelar que el tabaco no debería ser el único elemento del que tendríamos que cuidarnos. De acuerdo con los investigadores de la Universidad de Bergen, los productos de limpieza que más se usan en la casa también son un peligro para las vías respiratorias.

Detergentes y desinfectantes, entre otros artículos, contienen partículas que pueden irritar el sistema pulmonar cuando son inhalados con frecuencia. La más afectada es la membrana mucosa que protege los pulmones. El daño que recibe debido a dichos irritantes, es tan irreparable como el que pueden provocar los cigarros.

El estudio analizó a un grupo de 6235 personas voluntarias por más de 30 años, para obtener esta conclusión. A lo largo de más de tres décadas, estuvieron comparando sus análisis médicos para comprobar el funcionamiento de sus pulmones.


Es posible medir este aspecto, observando cuanto aire se puede inhalar con fuerza.

En las mujeres que limpiaban su casa, dicha capacidad se redujo en 4,3 ml al año, mientras que en las que trabajaban limpiando se redujo hasta 7,1 ml.

Si bien esta desventaja también se registró en buena parte de los hombres, el sexo femenino fue el más afectado debido a un factor social: a las chicas se les educa para cuidar de la casa desde que son pequeñas.

¿Significa esto que todos deberíamos dejar de limpiar nuestros hogares?

En absoluto, la limpieza no está a discusión. No obstante, los expertos recomiendan prescindir de productos de limpieza habituales, y limitarse a quitar la suciedad usando solo agua y trapos de microfibra.

Øistein Svanes, autora principal del estudio, añadió que los químicos añadidos a dichos artículos ni siquiera eran necesarios para combatir los gérmenes.

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¿Cómo hacer crecer el pelo más rápido?

Un problema que tanto miles de hombres como mujeres tienen en común, es el de la caída de cabello. Si bien es verdad que la genética puede influir bastante en tener pelo escaso y quebradizo, la buena noticia es que hay manera de fortalecerlo y acelerar su crecimiento, independientemente de tu sexo o genes.

Eso sí, tendrás que adquirir nuevos hábitos saludables en tu día a día y ser constante hasta ver los resultados deseados que lleva su tiempo ya que no es posible hacer crecer el pelo en 1 semana .

Rutina para acelerar el crecimiento del cabello

Cuida lo que comes. La salud de tu cabello comienza por la dieta que llevas, por lo cual es importante que consumas alimentos que lo fortalezcan. Los huevos, las setas, las frutas y verduras son esenciales para nutrir tu melena desde la raíz.

Ejercítate a diario. Parece difícil de creer, pero el ejercicio ayuda mucho en la salud del pelo. ¿Cómo? Simplemente al ejercitarte, oxigenas y activas a circulación de tu sangre, logrando estimular tu cuero cabelludo.

Usa un champú orgánico hecho con aceite de argán. Está comprobado que este ingrediente es muy eficaz para hacer crecer el cabello. Además te vendrá bien dejar de usar champús comerciales y llenos de químicos.

Masajea tu cuero cabelludo al lavarte el pelo. Aplicar un ligero masaje con las yemas de tus dedos, estimulará la circulación de la sangre y acelerará el crecimiento de pelo nuevo.

Desenreda tu cabellera con un cepillo de madera. Aunque no lo creas, los cepillos y peines de plástico maltratan bastante el pelo y aumentan su caída. La madera en cambio puede deshacer nudos sin romperlos.

Hidrata tu cabello con aceite de coco. Conservar la hidratación es vital para tener una melena larga y saludable. El aceite de coco es tu mejor aliado para lograrlo; basta con aplicarlo en las puntas para beneficiarte con sus propiedades.

Ponte aceite de ricino antes de dormir. Muchos peluqueros aconsejan usar este producto natural, por su eficacia al incitar el crecimiento de pelo nuevo. Unas cuantas gotitas sobre tu cuero cabelludo harán verdaderas maravillas.

Corta tu cabello con frecuencia. Los expertos recomiendan hacer un corte de mantenimiento cada diez u ocho semanas, para prevenir que se estropee. No tienes que irte a los extremos, basta con que recortes las puntas de tanto en tanto.

Las vitaminas también ayudan. Existen suplementos vitamínicos especiales para acelerar el crecimiento capilar. Te recomendamos especialmente la Vitamina E y la Biotina 120, que también son buenísimas para la piel y las uñas.

Lo que no debes hacer

Mucho cuidado con las altas temperaturas. Las planchas y secadoras de pelo son otro factor que contribuye a debilitarlo. Es recomendable que las uses lo menos posible y que cuando lo hagas, te apliques un protector para el calor.

No te hagas peinados apretados. Si eres mujer (o un hombre con pelo muy largo), debes evitar a toda cosa estirar demasiado tu cabello, ya que esto propicia la calvicie y lastima el cuero cabelludo.

Evita usar gomas elásticas. Como accesorio para el cabello son prácticas y cómodas, pero usarlas con demasiada frecuencia es tan malo como hacerte peinados tirantes y las más pequeñas, hasta te pueden arrancar el cabello.

Dile no a los tintes y productos químicos. Sabemos que pueden brindarte looks fabulosos, pero son muy dañinos para el cuero cabelludo y dañan mucho la estructura de tu cabello, volviéndolo más débil y quebradizo.

Jamás te decolores el cabello. Tener un pelo pálido y alocado puede ser tendencia, pero no te ayudará si quieres hacerlo crecer.

Aplica religiosamente el método de como hacer crecer el pelo rapido naturalmente que acabamos de compartir contigo y en un par de meses notarás la diferencia.

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Cómo bajar la presión arterial alta sin medicamentos en casa

Diez cambios factibles de realizar en el estilo de vida para disminuir la presión arterial y mantenerla baja:

1. Perder unas libras más y vigilar la cintura

La presión arterial generalmente aumenta a medida que el peso también lo hace. Perder apenas 10 libras (4,5 kilogramos) puede servir para reducir la presión arterial. De manera general, mientras más peso se pierde, más desciende la presión arterial. Perder peso también potencializa la acción de los medicamentos antihipertensivos. Usted y el médico pueden conjuntamente determinar el peso objetivo suyo y la mejor manera de alcanzarlo.

Aparte de perder unas libras, también puede vigilar el tamaño de la cintura. Cuando hay mucho peso distribuido alrededor de la cintura, uno corre más riesgo de sufrir hipertensión. De manera general:

  • Los hombres corren riesgo cuando la medida de la cintura es más de 102 centímetros (cm) o 40 pulgadas.
  • Las mujeres corren riesgo cuando la medida de la cintura es más de 89 cm o 35 pulgadas.
  • Los hombres asiáticos corren riesgo cuando la medida de la cintura es más de 91 cm o 36 pulgadas.
  • Las mujeres asiáticas corren riesgo cuando la medida de la cintura es más de 81 cm o 32 pulgadas.

2. Hacer ejercicio regularmente

Hacer actividad física de manera regular, durante al menos 30 o 60 minutos la mayoría de días de la semana, puede reducir la presión arterial en 4 a 9 milímetros de mercurio (mm Hg), y no hace falta esperar mucho para ver la diferencia. Si todavía no empieza a hacer ejercicio, piense en que puede reducir su presión arterial en apenas unas semanas si aumenta la cantidad de actividad que realiza.

Si padece de pre-hipertensión (presión sistólica entre 120 y 139, o presión diastólica entre 80 y 89), hacer ejercicio puede ayudarle a evitar desarrollar hipertensión completa. Si ya padece de hipertensión, realizar actividad física de forma regular puede reducir su presión arterial hasta un nivel seguro.

Converse con el médico para desarrollar un programa de ejercicios. El médico también puede ayudarle a determinar si necesita restringir algún tipo de ejercicio. Tenga presente que todo ayuda, incluso realizar 10 minutos diarios de actividad moderada, como caminar o levantar pesas livianas.

Sin embargo, evite convertirse en un “combatiente de fin de semana”, o sea aquel que intenta realizar todo el ejercicio posible durante ese par de días para compensar la falta de actividad de toda la semana, porque eso no es bueno. Aquellos ataques repentinos de actividad, en realidad, pueden ser riesgosos.

3. Comer sano

Ingerir una alimentación rica en cereales integrales, frutas, verduras y productos lácteos sin grasa, además de escatimar las grasas saturadas y el colesterol, puede reducir la presión arterial en hasta 14 mm Hg. Este plan alimenticio se conoce como la dieta DASH (enfoques alimentarios para detener la hipertensión).

No es fácil cambiar los hábitos alimenticios, pero las siguientes sugerencias pueden ayudarle a adoptar una alimentación sana:

Mantener un diario de la comida. Escribir lo que uno come, aunque solamente sea durante una semana, puede mostrar cosas sorprendentes respecto a los verdaderos hábitos alimenticios. Controle lo que come, la cantidad, cuándo y por qué lo hace.
Considerar mejorar el potasio. El potasio puede disminuir los efectos del sodio sobre la presión arterial. Las mejores fuentes de potasio son los alimentos, como las frutas y las verduras, en lugar de los suplementos. Consulte con el médico respecto al mejor nivel del potasio para usted.

Comprar sabiamente. Haga una lista de las compras antes de ir al supermercado para evitar aficionarse de comida chatarra. Lea las etiquetas de los alimentos cuando vaya de compras, y cuando coma fuera de casa, adhiérase a su plan alimenticio.

Permitirse un gusto. A pesar de que la dieta DASH sea una guía vitalicia para la alimentación, eso no significa que uno debe cortar toda la comida que le gusta. Está bien permitirse un gusto de vez en cuando y comer alimentos que no constan en la dieta DASH, como los dulces o caramelos y el puré de papas con salsa.

4. Reducir el sodio en la alimentación

Reducir el sodio en la alimentación, hasta en pequeña cantidad, puede disminuir la presión arterial en 2 a 8 mm Hg. Se recomienda lo siguiente para reducir el sodio:

  • Limitar el sodio a 2300 miligramos (mg) diarios o menos.
  • Para las personas de 51 años en adelante, los afroamericanos de cualquier edad, o quienes padezcan de hipertensión, diabetes o enfermedad renal crónica, un nivel menor de sodio (de 1500 mg o menos al día) es lo adecuado.

A fin de disminuir el sodio en la alimentación, considere las siguientes sugerencias:

  • Registrar la cantidad de sal consumida en la alimentación. Llevar un diario de la comida permite calcular la cantidad de sodio ingerida en la comida y bebida diaria.
  • Leer las etiquetas de los alimentos. De ser posible, elija las alternativas con bajo contenido de sodio de las comidas y bebidas que usted normalmente compra.
  • Comer menos alimentos procesados. Las papas fritas, la comida congelada de venta, el tocino y las fiambres procesados contienen mucha cantidad de sodio.
  • No añadir sal. Una cucharita al ras de sal contiene 2300 mg de sodio. Añada más sabor a los alimentos con especias y aliños, en lugar de sal.
  • Ir despacio. Si no cree que pueda reducir drásticamente el sodio en su alimentación, disminúyalo gradualmente. Su paladar se ajustará con el transcurso del tiempo.

5. Restringir la cantidad de alcohol ingerida

El alcohol puede ser bueno y malo para la salud. En cantidades pequeñas, puede disminuir la presión arterial en 2 a 4 mm Hg; sin embargo, ese efecto protector se pierde cuando se bebe en exceso, lo que generalmente significa más de una bebida diaria para las mujeres y hombres mayores de 65 años, o más de dos bebidas diarias para los hombres de 65 años o menos. Por otro lado, si usted normalmente no consume alcohol, no debe empezar a hacerlo como un medio de reducir la presión arterial porque los posibles daños del consumo de alcohol superan las ventajas.

Cuando uno bebe más de la cantidad moderada, el alcohol en realidad puede aumentar la presión arterial en varios puntos y también puede reducir la eficacia de los medicamentos antihipertensivos.

  • Registrar el patrón de consumo alcohólico. Junto con el diario de la comida, lleve otro para el alcohol a fin de ver sus patrones de consumo reales. Una bebida equivale a 12 onzas (355 mililitros o ml) de cerveza, 5 onzas de vino (148 ml) o 1,5 onzas de licor con 40 por ciento de alcohol (45 ml). Si bebe más de la cantidad sugerida, disminuya.
  • Considerar disminuir gradualmente. Si bebe mucho, eliminar de pronto todo el alcohol, en realidad, puede desencadenarle hipertensión durante varios días. Por ello, cuando deje de beber, hágalo bajo la supervisión del médico o disminuya gradualmente durante el transcurso de una o dos semanas.
  • No emborracharse descontroladamente. Beber rápido y descontroladamente (binge drinking), con cuatro o más copas seguidas, puede provocar un aumento grande y repentino de la presión arterial, además de otros problemas de salud.

6. Evitar los productos derivados del tabaco y el humo de segunda mano

Aparte de todos los demás peligros de fumar, la nicotina presente en los productos derivados del tabaco puede aumentar la presión arterial en 10 mm Hg o más puntos, hasta una hora después de fumar. Por lo tanto, cuando una persona fuma durante todo el día, su presión arterial puede permanecer siempre alta.

Se debe evitar el humo de segunda mano porque inhalar el humo producido por otros lo pone a uno en peligro de sufrir problemas de salud, tales como presión arterial alta y enfermedad cardíaca.

7. Reducir la cafeína

Hasta el momento se continúa debatiendo sobre la función que la cafeína desempeña sobre la presión arterial. Consumir bebidas con cafeína puede ocasionar una subida repentina de la presión arterial, pero aún no se sabe si dicho efecto es temporal o duradero.

A fin de determinar si la cafeína aumenta su presión arterial, revísala dentro de los primeros 30 minutos de beber la taza de café u otra bebida con cafeína que usted normalmente tome. Si la presión arterial aumenta entre 5 y 10 puntos, posiblemente usted sea sensible al efecto que la cafeína ejerce sobre el ascenso de la presión arterial.

8. Disminuir el estrés

El estrés y la ansiedad pueden temporalmente aumentar la presión arterial. Piense detenidamente qué le ocasiona estrés: por ejemplo, el trabajo, la familia, la situación económica o una enfermedad. Una vez que sepa cuál es la causa del estrés, piense cómo puede eliminarla o reducir el estrés.

Si no es factible eliminar todo aquello que le ocasiona estrés, puede al menos lidiar con ello de manera más sana. Tome períodos de descanso para hacer ejercicios de respiración profunda. Vaya a que le den un masaje, o tome clases de yoga o meditación. Si no lo lograra por sí mismo, entonces acuda donde un profesional para que le aconseje.

9. Controlar la presión arterial en casa y regularmente hacer citas con el médico

Si padece de presión arterial alta, posiblemente necesite revisarla en casa. Puede servirle de motivación el aprender a controlarla usted mismo con un tensiómetro colocado en la parte superior del brazo. No obstante, antes de empezar, primero consulte con el médico respecto al control de la presión arterial en casa.

Acudir regularmente al médico también podría convertirse en parte de su rutina normal, porque dichas visitas permitirán mantener a raya a la presión arterial.

Contar con un médico de atención primaria. Las personas que no tienen un médico de atención primaria o médico de cabecera tienen más problemas para controlar la presión arterial. De ser posible, acuda a la misma institución médica para todos sus problemas de salud.

Acudir al médico con regularidad. Si su presión arterial no está bien controlada, o si sufre otras enfermedades, probablemente deba acudir todos los meses al médico para revisar el tratamiento y realizar los ajustes necesarios. Si su presión arterial está bajo control, probablemente deba acudir al médico solamente cada 6 o 12 meses, dependiendo de las demás afecciones que padezca.

10. Obtener el apoyo de familiares y amigos

El apoyo de familiares y amigos puede ayudarle a mejorar su salud. Ellos pueden motivarlo a cuidar de sí mismo, llevarlo al médico o embarcarse con usted en un programa de ejercicios para mantener baja la presión arterial. Converse con sus familiares y amigos respecto a los peligros de la hipertensión.

Si cree que necesita más apoyo, aparte del de sus familiares y amigos, considere unirse a un grupo de apoyo. De esa manera, usted podrá entrar en contacto con gente capaz de ofrecerle incentivos emocionales o morales, además de sugerencias prácticas para lidiar con la afección.

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Enfermera se vuelve viral con sus consejos para hacer dormir a un bebé

Uno de los aspectos más difíciles al convertirte en madre o padre primerizo, es la de hacer que tu bebé se duerma de la manera más fácil y confortable. De hecho, esta es una tarea que nos puede provocar algo de nervios, puesto que tendemos a pensar que cualquier ruido o movimiento puede despertar a los chiquitos.

Pues bien, una enfermera acaba de volverse famosa en Internet por desvelar el secreto para hacer que los pequeñines se queden dormidos al instante. ¡Y es mucho más sencillo de lo que crees!

Lo único que necesitas es tener en cuenta los siguientes consejos en orden:

.- Antes que nada, necesitas hacer un “nidito” en donde el bebé pueda estar cómodo. Para esto, toma una toalla (cuanto más grande, mejor) y envuélvela sobre sí misma, a lo largo, formando una especie de camita.

.- A continuación debes preparar a tu bebé para acostarse. Colócale ropa cómoda y suavecita, pues el roce de la tela también puede despertarlo.

.- Acuéstalo del lado derecho dentro del nido y haz que la toalla rodee su cuerpo, empezando desde sus pequeños pies. Esto hará que se sienta calientito y tan protegido como cuando estaba en el vientre de su mamá.

.- Mientras duerme, dale unas palmaditas gentiles para facilitar el proceso. Si todo sale bien, disfrutará de un sueño reparador por más o menos un par de horas.

El compartir estos tips por medio de un vídeo en las redes sociales, causó un auténtico furor en Internet, dándole fama instantánea a esta enfermera que desde luego, se nota que sabe muy bien lo que hace. ¡En tan solo un par de días ha conseguido más de 3 millones de visitas!

Ojalá estos consejos te hayan sido de ayuda el día de hoy, o puedan servirte en el futuro.