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Los canadienses están enterrando sus calzoncillos. ¿Por qué lo hacen?

Canadá es conocido por muchas razones, comenzando por el hecho de que es uno de los mejores países para vivir, sin olvidar que tiene paisajes muy hermosos en los que la mayoría de las personas viven alejadas de las grandes ciudades para disfrutar de una mejor extensión de terreno y la belleza de la naturaleza.

El gobierno de Canadá ha llamado la atención de todo el mundo gracias a su nueva iniciativa en la que invita a los ciudadanos a enterrar los calzoncillos que sean de 100% algodón en el suelo. Según el artículo publicado en Atlasobscura, la idea forma parte de la llamada Semana nacional de la conservación del suelo en Canadá.

Los canadienses están enterrando sus calzoncillos. ¿Por qué lo hacen?

Generalmente ese evento pasa un tanto desapercibido en Canadá, motivo por el que el gobierno ha decidido darle un enfoque un tanto más atractivo, el cual llamara la atención de los ciudadanos y los incitará a participar.

Los canadienses están enterrando sus calzoncillos. ¿Por qué lo hacen?


La idea es enterrar los calzoncillos que sean 100% algodón en sus jardines para comprobar el estado de salud de la tierra, los cual se puede saber dos meses después de haber empezado la prueba: si lo único que queda del calzoncillo es el tirante/resorte de la parte superior, quiere decir que la tierra está saludable y que está lleno de vida, con lombrices y otros organismos importantes para que la tierra tenga una buena salud.

Los canadienses están enterrando sus calzoncillos. ¿Por qué lo hacen?

En cambio, si al sacarlo de la tierra aún quedan muchas partes de algodón, eso quiere decir que el suelo está sufriendo de un uso excesivo, por lo que es necesario dejarlo respirar.

Los canadienses están enterrando sus calzoncillos. ¿Por qué lo hacen?

De esta forma los organizadores del evento y el gobierno buscan crear conciencia sobre la importancia de preservar la salud del suelo para que la naturaleza pueda seguir creciendo, especialmente en estos tiempos en los que el calentamiento global ya ha empezado a afectarnos a todos.

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Maestra encontró una foto de hace 30 años. Lo que vio en la esquina izquierda la dejo sorprendida

Conforme va pasando el tiempo nos vamos olvidando de muchas de las cosas que aprendimos en la escuela e incluso de algunos de los compañeros con los que asistimos a clases, pero las personas que fueron especiales para nosotros en algún punto de nuestras vidas siempre viven en nuestros recuerdos.

Como podría ser el caso de nuestras maestras o maestros de kínder, especialmente si fueron buenos y nos dejaron enseñanzas que no olvidaremos nunca.

Este es el caso de la señora Dolores Schik, una ex maestra de la primaria St. Paul, en Minnesota, Estados Unidos, quien se jubiló hace 30 años. Un día como cualquier otro la señora Schik estaba viendo su caja de recuerdos y encontró una foto con sus alumnos, cuando de repente empezaron las noticias en la televisión y noto que el rostro que estaba viendo en la tele era uno de los pequeños que estaba viendo en su vieja fotografía.

Schik tiene 90 años de edad, y aun así no podía creer que había reconocido a uno de sus antiguos estudiantes, por lo que decidió ponerse en contacto con su familia. Le envió una carta a casa de sus padres, en la cual explicaba que lo había visto en la tele, que la hacía muy feliz verlo y que le hablaran de ella y le mencionaran que ya tenía 90 años de edad.

Los padres le enseñaron la carta a su hijo, Cory Hepola, quien recordaba con mucho cariño a su maestra de Kínder Garden, por lo que decidió ponerse en contacto con ella para tener una emotiva reunión con su maestra.

La señora Schik apenas pudo contener la emoción. Se reunieron, se sentaron y vieron algunas fotografías e cuando Cory era un pequeño estudiante.

No cabe duda que algunas maestras nos dan lo mejor y nos recuerdan con mucho cariño.

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Mujer les regalo unas galletas a los pilotos. Cuando leyeron la nota que las acompañaban quedaron asombrados

Ser piloto no es un trabajo sencillo, comenzando por el hecho de que todos los días cientos de personas ponen sus vidas en las manos de estos hombres y mujeres que pilotan los aviones a otra parte del mundo. Pero en esta ocasión no hablaremos de la habilidad de estas personas, sino de la historia que Chad, un piloto, compartió en las redes sociales:

“Algunas ocasiones, los regalos más importantes y detallistas son involuntarios. Abordé el avión para revisar que todo estuviera bien con los mecanismos en la fase de preparación para mi último vuelo del día, un vuelo de Atlanta a Macon. Eran las 7:30 pm de la víspera de Navidad, pero en lugar de estar clavando un tenedor en un pavo de mi mamá, estaba muy ocupado trabajando para reunir a otras personas con sus familiares”, comentó Chad.

“Más allá de los murmullos de todos los pasajeros, escuché un susurro detrás de mí. Mire de reojo. En la puerta de la cabina había un niño de unos nueve años, con una expresión bastante natural, mirando fijamente el tablero y los controles. Cuando lo vi, se dio media vuelta y comenzaba a irse cuando le dije “Espera, ven aquí” para que se acercara y viera mejor”, continuó.

Mujer les regalo unas galletas a los pilotos. Cuando leyeron la nota que las acompañaban quedaron asombrados

Chad se presentó con el pequeño y le empezó a mostrar la cabina del avión y los distintos controles que se usan para volarlo. El Piloto llego y saludo a Chad y a Sam, quien acababa de presentarse con el piloto y el copiloto (Chad).

Sam les contó que venía volando con su familia desde Memphis y se mostraba fascinado con todo lo que los pilotos le estaban mostrando. Incluso lo dejaron presionar algunos botones, como el botón que sirve para encender el motor. Sam estaba muy feliz por haber encendido el motor del avión, incluso parecía que iba a llorar.

Luego Sam regresó a su asiento y el vuelo se hizo sin problemas, llegaron a Macon a los 30 minutos.

Mujer les regalo unas galletas a los pilotos. Cuando leyeron la nota que las acompañaban quedaron asombrados

Al otro día los pilotos regresaron al aeropuerto para volar y alguien les dio una pequeña caja que la madre de un niño había dejado. Era una cajeta de galletas caseras. Las empezaron a comer y notaron que la caja tenía pegada una nota, la cual decía:

“Estimados señores

Gracias por dejar que mi hijo Sam viera cómo trabajan. Tiene cáncer y no ha estado en casa desde que empezó su tratamiento. Lo llevamos en coche al hospital, pero como le encantan los aviones decidimos volar a casa.

Su médico nos dijo que le quedan unos cuantos meses de vida. Sam siempre ha soñado con ser un piloto. El vuelo que tomamos con ustedes fue muy emocionante para él. Ustedes dos caballeros le dieron el mejor regalo de navidad que jamás haya recibido. Durante algunos minutos su sueño se hizo realidad gracias a ustedes”.

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El singular estadio de fútbol que está en medio de una isla

Nos hemos acostumbrado a ver todo tipo de canchas de fútbol en todas partes, desde las más ostentosas que albergan grandes torneos alrededor del mundo, hasta las populares en barrios humildes o incluso las improvisadas en parques y patios traseros de casas.

Sin embargo, seguro que ninguna de ellas es como el estadio que vas a ver a continuación. Al menos en lo que a ubicación se refiere. Se trata del Henningsvaer Stadion, un amplio recinto deportivo que ocupa gran superficie del pueblo de Henningsvaer, en Noruega.

campo de futbol isla henningsvaer noruega

Este a su vez, ocupa varias islas pequeñas y de acuerdo a un censo que tuvo lugar en el 2013, dispone de una población que no sobrepasa los 500 habitantes. Las cosas no deben haber cambiado demasiado hasta la fecha actual.

En Henningsvaer, la actividad principal de los lugareños es la pesca. La gente que aquí habita es tranquila, no está acostumbrada a los ajetreos de las grandes ciudades y en general, lleva una vida muy sana. La actividad física es parte de la rutina diaria de muchos, tanto al pescar como al jugar algún deporte.

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El Henningsvaer Stadion, pese a estar bien equipado con lo básico y tener unas dimensiones soberbias, no se ha utilizado más que para partidos de aficionados. Aunque ya quisieran muchísimos sitios contar con una cancha así.

campo de futbol isla henningsvaer noruega

La misma se encuentra en excelentes condiciones, es muy vasta y posee unas vistas preciosas de los fiordos. Observar las fotografías captadas a vista aérea, es algo que impresiona y provoca envidia al mismo tiempo. Los lugareños no suelen usarla muy a menudo, pero cuando lo hacen, ya sea para practicar o jugar un partido, sí que la pasan en grande.

Y a ti, ¿te gustaría jugar un partido aquí algún día? ¿O piensas que hay cosas mejores que el fútbol?